DANZA DE PARDOS DE MIGUEL AUZA,
ZAC
MONOGRAFIA
DE DANZA DE PARDOS
La danza de los Pardos en Miguel Auza, Zac., tuvo
sus inicios en las labores para llevar a cabo las fiestas campesinas
denominadas “las Meriendas”, celebraciones muy primitivas, fiesta que se
llevaba a efecto exprofeso para dar gracias en comunidad a Dios por la
abundancia del grano, maíz y frijol en las labores donde hoy se encuentra el
Tepozán y el Chivo. Lo que
se sabía de de esta danza es bien poco; ni origen ni fechas habían sido mencionadas ni
localizadas con respecto a ella . Sólo se sabía
con certeza que se bailaba el 3 y 15 de mayo, días de la Santa Cruz y san
Isidro Labrador, respectivamente.
La danza de los
pardos casi nunca se bailó con fines religiosos, porque de haber sido así, la
misma gente nos lo diría aunque fuera como un vago recuerdo ; sin embargo, la
fecha únicamente con esa finalidad fue pero en un lugar denominado el calvario
en la fecha del 20 de enero , día del Divino Verbo.
Lo fueron como
una representación de corte pagano , ejecutándola en las labores , ya que esta
formaba parte de la vida del campesino en las actividades del campo, su
significado era de fertilidad y abundancia , ya que su ejecución en las labores
en el corte de la cosecha , se hacía presente dentro de las fiestas que los
campesinos denominaban LAS MERIENDAS en
sus celebraciones muy primitivas , fiesta que se llevaba a efecto exprofeso
para dar gracias en comunidad a dios por la abundancia del grano, maíz y frijol
.
Esta era como una
especie de día de campo , en la que se reunían los jornaleros y el resto de la
gente , gustando de aquel “ palquito “ , aguamiel y “ sotol
“ ( mezcal ) y de un corderito cebado para la ocasión , preparado por Doña Mencha
, ( según palabras de don Juanito García , nuestro informante “) una señora que
vivía en la Colonia de la Nueva Nueva España ... “ ( su nombre no se sabe,
solamente Doña Mencha que suponemos era una especie de chiqueo.)
Por la mañana,
llegaba la danza al Tepozan y al Chivo, labores muy conocidas por todos por ser
unas de las principales donde bailaban todo el día, mientras los labriegos
recolectaban el grano junto con toda la gente que era invitada a las meriendas;
al terminar y al caer la tarde, se tocaban entonces algunas piezas por algún
conjunto típico y se ejecutaban las cuadrillas, bailes conocidos por la gente
de todo el estado.
por otro lado , don José Angel Cruz tamborero y fundador
de danza de matachines apunta al
respecto :
Hace ya mucho
tiempo , venían del fuerte unos señores a celebrar las meriendas vestidos como
diablos de coloquio , con una vestimenta rara de “ carteras “ ( una cartera
viene a ser un trozo cualquiera de lámina para darle un nombre genérico ,)
gritaban como “ chanates “ ( el chanate es el nombre con el que se le conoce al
ave tordo cuyo nombre real por regionalismo es el zanate ) a mí me daba mucho
miedo porque gustándome mucho ir a la labor y con mayor razón a las meriendas ,
pos a la mera hora se me fruncía y no me
separaba de mi Mamá Lita ( suponemos
que su abuela) yo nunca supe cómo se llamaban , quien le
puede decir bien es don Juan García , el sí sabe porque el “ tata ” vino de allá
( del fuerte , suponemos ) .
Don Aureliano y don Sixto García, abuelo y padre de
don Juan García Acosta respectivamente, fueron trabajadores de la hacienda del Fuerte,
Rio Grande, Zac,. Y sabemos por boca del
mismo don Juanito, que don Aureliano era uno de los “viejos“de la danza, gusto
que hereda a su hijo don Sixto García quien continúa con la tradición, pero al
llegar la revolución y al ser tomada la hacienda, la danza se pierde en el
espacio y en el tiempo, la que no se vuelve a ejecutar más.
Don Juan García, pequeño por aquel entonces, hereda también el gusto por la danza, pero da paso a otra, la danza de la pluma y los matachines olvidándose por completo los Pardos. Razón por la que únicamente rescatamos 4 de las pisadas básicas y 5 escaramuzas de las que no proporcionó don Juanito García.
Y sí , sabemos que la hacienda del fuerte, Río Grande, tuvo en su auge de hacienda , una gran influencia económica que sobrepasaba las fronteras de su territorio pues en lo que ahora es la escuela primaria Heriberto Jara, la Alameda Municipal y el Campo de los Calaveras, eran los límites de una línea de la hacienda, justamente donde se encontraban los salitrales de los animales y por ello también participar y comulgar con los eventos y festividades que se realizaban en el campo gracias a la cercanía con las comunidades vecinas. Tal influencia, fue la de la danza de Pardos, porque siendo una hacienda muy rica, tenía el poder adquisitivo de poder sufragar los gastos de la misma y poder darles a los danzantes el subsidio de la comida y traslado a las labores cuando se trataba de algún día especial como el de las cosechas.
Luego entonces, aseguramos que la danza de los
Pardos fue traída de la comunidad de Pastelera, Rio Grande por don Lucio
Velázquez, pues sería esta
la que, de un modo u otro, influye en las demás
comunidades por lo que la danza tuvo que extenderse a las comunidades más
cercanas al Fuerte.
Es
una herencia popular con la tradición de varias décadas de antigüedad
transmitida y conservada al paso de varias generaciones Don Máximo Sánchez de
la comunidad de la Estanzuela de Nieves Zac., (Fco. R. Murguía) es la persona
más antigua hasta el momento que cuenta con la información documental más completa y que conoce los nombres de las
personas que hicieron llegar esta danza a la comunidad, además de los
danzantes, músicos y
viejos
de la danza que la integraron desde 1942, él explica cómo llegó la Danza de
pardos a la Estanzuela, en donde Don Jesús Quevedo (+) oriundo de la Ex hacienda
del Fuerte, Rio Grande y nacido en la comunidad que es ahora Miguel Alemán,
Miguel Auza, Zac., forma la primera generación de esta Danza, quien la aprende
directamente de Don Lucio Velázquez, originario de la Hacienda de Pastelera,
que a su vez la hereda de bisabuelo
quien también ya la bailaba.
De
este modo, en el recorrido geográfico de esta danza y su árbol genealógico
queda identificado, además que resulta conveniente comprender que esta danza se
bailó en otra comunidad correspondiente a otro municipio como en la de Miguel
Auza, pues actualmente la división política de los municipios de Rio Grande,
Francisco R, Murguía y Miguel Auza, están traslapados con losantiguos límites
de las haciendas antiguas del Fuerte y Pastelera.
La
danza de Pardos, normalmente se compone se doce danzantes (aunque ahora pueden
ser más) y un monarca, dos filas, una derecha y la otra izquierda encabezadas por un capitán cada una y los otros dos a la
retaguardia quienes guían, a la orden del monarca a los demás danzantes por las
diferentes figuras coreográficas llamadas arriendos y mudanzas.
A
diferencia de las demás danzas de matachines en las que solo se cambia pisada
al cambio de son, en esta, con cada son se llegan a meter varias pisadas, sin
embargo, el número de variaciones no está regulado y dependen del grado de dificultad
que desean imprimir los danzantes a cada ejecución.
Siendo
esta una variación de matlachín (o matachín) es que son de ejecución recia
debido a la gran parte de la influencia que han recibido de la cultura
chichimeca,
ya decía don Jesús Quevedo que, para ejecutar algunos sones de esta danza,
había “que levantar la rodilla hasta la barbilla y los talones hasta las nalgas”.
La
danza de Pardos, adquiere distintas características de acuerdo a los motivos
con que es ejecutada, cuando es religioso, varia si es peregrinación, en plazas
o en lugares cerrados, se inicia con una entrada solemne, ya caminando o
bailando a lugar en que se va a realizar la ejecución colocándose en dos filas
paralelas realizando una mudanza de saludo en forma de persignación, es decir,
con la señal de la cruz. Las evoluciones van dependiendo de la figura en la que
se está y a la que se van a dirigir, las inversiones de las filas casi siempre
son hacia las mismas paralelas dejándolas de vez en vez en forma de media luna,
una fila o las coreografías tradicionales del círculo, culebra, cruz y diagonales
utilizando evoluciones muy creativas regresando casi siempre después de la
evolución a la figura de origen siendo estas las líneas paralelas.
Esta
danza cuenta con características que la hacen prácticamente única en su género
independientemente de las versiones que se ejecutan, la de Miguel Auza o la de
la Estanzuela, Nieves, Zac., por ejemplo, tienen una forma muy particular de
finalizar cada son que consiste a veces la de compactarse replegándose hacia la
parte posterior del espacio en que se baila de donde se apresuran danzando
hacia el frente con pisadas fuertes y firmes acelerando su pisada y terminando
con un remate con una señal al piso con el guaje y la jara.
En actos
especiales al terminar su danza, y en forma de agradecimiento con quien les
invitó, realizan una ofrenda a manera de saludo colocando a todos
sus
anfitriones al frente de donde bailaron y en fila, van saludando a cada uno de
ellos retirándose de ahí ejecutando una mudanza sencilla y vistosa. Ahora
nosotros la hemos hecha nuestra en las festividades antes mencionadas y en las
del Santo Patrón San Miguel Arcángel durante su novenario en las
peregrinaciones para el efecto.
De
los personajes principales de toda manifestación dancística, al menos en
Zacatecas es el Viejo de la Danza.
El viejo, como le conocemos, no era el borracho
bufón de la danza como se le quiere hacer parecer ahora en todas las variedades
de danzas que existen en nuestro estado, debe ser el maestro, el que genera en
los danzantes la responsabilidad de una actividad tan seria como es esta, es el
que obliga a la sincronía y la disciplina necesarias para el mejor lucimiento
de la actividad. Quien se gloríe de ser un buen viejo tendrá que contar con las
características mencionadas, de otro modo será solamente un andrajoso, rústico
borracho e innecesario personaje dentro de la danza. Porque a lo que hemos
observado, aún, los que han hecho “estudios exhaustivos” presentan al viejo de
la danza como lo describimos, una persona accesoria que sirve de “payaso” a la
danza
cuando esta
no logra generar un interés a quien la observa y recurren entonces a lo
grotesco y a lo absurdo.
El
vestuario que se usa en Miguel Auza para para esta danza es un overol de tela
gruesa y negra, cubierta con tiras de lámina galvanizada de 5 x 12 cms. (más o menos)
las que simulan el plumaje de los pardos, y que, al movimiento,
hace un
ruidito como el que hacen las aves al graznar. Va ceñido al cuello una mascada
de color roja o amarilla y bajo el penacho un paliacate de color rojo, llevan
huarache de tres agujeros amarrado por encima del copete.
Para la cabeza se usa un penacho con la forma de
una cabeza de ave,(Pájaro Pardo)la que va adornada con cuentas de papelillo,
generalmente a los pardos les atrae las cosas brillosas como medallas y
collares, los mismo que si están a su alcance los hurtan llevándolos a sus nidos;
y hojitas de lata como las del vestuario, así como adornos con espejitos a
discreción.
Sonajas de guajes o bule. - es un guaje curado y
hueco por dentro, relleno de semillas s e cas de huizache, al que se le
incrustan púas de maguey y le sirven para originar un sonido nítido y suave al
movimiento.
Arco y flecha.
- instrumento de guerra en otro tipo de variedad de danza de matlachín.
INVESTIGACION
DEL PROFR. ARTURO DIAZ CRUZ
REFERENCIAS: DON JUAN GARCIA ACOSTA
DON. MAXIMO
SANCHEZ
ING. CESAR LARA BAÑUELOS
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