lunes, 23 de julio de 2007

DANZA DE LOS PARDOS



          DANZA DE PARDOS DE MIGUEL AUZA, ZAC                                        
MONOGRAFIA DE DANZA DE PARDOS

La danza de los Pardos en Miguel Auza, Zac., tuvo sus inicios en las labores para llevar a cabo las fiestas campesinas denominadas “las Meriendas”, celebraciones muy primitivas, fiesta que se llevaba a efecto exprofeso para dar gracias en comunidad a Dios por la abundancia del grano, maíz y frijol en las labores donde hoy se encuentra el Tepozán y el Chivo. Lo  que se sabía de de esta danza es bien poco; ni origen ni fechas habían  sido mencionadas ni


localizadas con respecto a ella . Sólo se sabía con certeza que se bailaba el 3 y 15 de mayo, días de la Santa Cruz y san Isidro Labrador, respectivamente.
La  danza de los pardos casi nunca se bailó con fines religiosos, porque de haber sido así, la misma gente nos lo diría aunque fuera como un vago recuerdo ; sin embargo, la fecha únicamente con esa finalidad fue pero en un lugar denominado el calvario en la fecha del 20 de enero , día del Divino Verbo.
Lo  fueron como una representación de corte pagano , ejecutándola en las labores , ya que esta formaba parte de la vida del campesino en las actividades del campo, su significado era de fertilidad y abundancia , ya que su ejecución en las labores en el corte de la cosecha , se hacía presente dentro de las fiestas que los campesinos  denominaban LAS MERIENDAS en sus celebraciones muy primitivas , fiesta que se llevaba a efecto exprofeso para dar gracias en comunidad a dios por la abundancia del grano, maíz y frijol .
Esta  era como una especie de día de campo , en la que se reunían los jornaleros y el resto de la gente , gustando de aquel “ palquito “ , aguamiel y       “ sotol “ ( mezcal ) y de un corderito cebado para la ocasión , preparado por Doña Mencha , ( según palabras de don Juanito García , nuestro informante “) una señora que vivía en la Colonia de la Nueva Nueva España ... “ ( su nombre no se sabe, solamente Doña Mencha que suponemos era una especie de chiqueo.)
Por  la mañana, llegaba la danza al Tepozan y al Chivo, labores muy conocidas por todos por ser unas de las principales donde bailaban todo el día, mientras los labriegos recolectaban el grano junto con toda la gente que era invitada a las meriendas; al terminar y al caer la tarde, se tocaban entonces algunas piezas por algún conjunto típico y se ejecutaban las cuadrillas, bailes conocidos por la gente de todo el estado.
por otro lado , don José Angel Cruz tamborero y fundador  de danza de matachines apunta al respecto :
Hace  ya mucho tiempo , venían del fuerte unos señores a celebrar las meriendas vestidos como diablos de coloquio , con una vestimenta rara de                 “ carteras “ ( una cartera viene a ser un trozo cualquiera de lámina para darle un nombre genérico ,) gritaban como “ chanates “ ( el chanate es el nombre con el que se le conoce al ave tordo cuyo nombre real por regionalismo es el zanate ) a mí me daba mucho miedo porque gustándome mucho ir a la labor y con mayor razón a las meriendas , pos a la mera hora se me fruncía y  no me separaba de mi Mamá Lita ( suponemos que su abuela) yo nunca supe cómo se llamaban , quien le puede decir bien es don Juan García , el sí sabe porque el “ tata ” vino de allá ( del fuerte , suponemos ) .  

Don Aureliano y don Sixto García, abuelo y padre de don Juan García Acosta respectivamente, fueron trabajadores de la hacienda del Fuerte, Rio Grande, Zac,.  Y sabemos por boca del mismo don Juanito, que don Aureliano era uno de los “viejos“de la danza, gusto que hereda a su hijo don Sixto García quien continúa con la tradición, pero al llegar la revolución y al ser tomada la hacienda, la danza se pierde en el espacio y en el tiempo, la que no se vuelve a ejecutar más.

Don Juan García, pequeño por aquel entonces, hereda también el gusto por la danza, pero da paso a otra, la danza de la pluma y los matachines olvidándose por completo los Pardos. Razón por la que únicamente rescatamos 4 de las pisadas básicas y 5 escaramuzas de las que no proporcionó don Juanito García.

Y sí , sabemos que la hacienda del fuerte, Río Grande, tuvo en su auge de hacienda , una gran influencia económica que sobrepasaba las fronteras de su territorio  pues en lo que ahora es la escuela primaria Heriberto Jara, la Alameda Municipal y el Campo de los Calaveras, eran los límites de una línea de la hacienda, justamente donde se encontraban los salitrales de los animales y por ello también participar  y comulgar con los eventos y festividades que se realizaban en el campo gracias  a la cercanía con las comunidades vecinas. Tal influencia, fue la de la danza de Pardos, porque siendo una hacienda muy rica, tenía el poder adquisitivo de poder sufragar los gastos de la misma y poder darles a los danzantes el subsidio de la comida y traslado a las labores cuando se trataba de algún día especial como el de las cosechas.
Luego entonces, aseguramos que la danza de los Pardos fue traída de la comunidad de Pastelera, Rio Grande por don Lucio Velázquez, pues sería esta
la que, de un modo u otro, influye en las demás comunidades por lo que la danza tuvo que extenderse a las comunidades más cercanas al Fuerte.

Es una herencia popular con la tradición de varias décadas de antigüedad transmitida y conservada al paso de varias generaciones Don Máximo Sánchez de la comunidad de la Estanzuela de Nieves Zac., (Fco. R. Murguía) es la persona más antigua hasta el momento que cuenta con la información documental  más completa y que conoce los nombres de las personas que hicieron llegar esta danza a la comunidad, además de los danzantes, músicos y

viejos de la danza que la integraron desde 1942, él explica cómo llegó la Danza de pardos a la Estanzuela, en donde Don Jesús Quevedo (+) oriundo de la Ex hacienda del Fuerte, Rio Grande y nacido en la comunidad que es ahora Miguel Alemán, Miguel Auza, Zac., forma la primera generación de esta Danza, quien la aprende directamente de Don Lucio Velázquez, originario de la Hacienda de Pastelera, que a su vez la hereda de  bisabuelo quien también ya la bailaba.
De este modo, en el recorrido geográfico de esta danza y su árbol genealógico queda identificado, además que resulta conveniente comprender que esta danza se bailó en otra comunidad correspondiente a otro municipio como en la de Miguel Auza, pues actualmente la división política de los municipios de Rio Grande, Francisco R, Murguía y Miguel Auza, están traslapados con losantiguos límites de las haciendas antiguas del Fuerte y Pastelera.
La danza de Pardos, normalmente se compone se doce danzantes (aunque ahora pueden ser más) y un monarca, dos filas, una derecha y la otra izquierda encabezadas  por un capitán cada una y los otros dos a la retaguardia quienes guían, a la orden del monarca a los demás danzantes por las diferentes figuras coreográficas llamadas arriendos y mudanzas.
A diferencia de las demás danzas de matachines en las que solo se cambia pisada al cambio de son, en esta, con cada son se llegan a meter varias pisadas, sin embargo, el número de variaciones no está regulado y dependen del grado de dificultad que desean imprimir los danzantes a cada ejecución.
Siendo esta una variación de matlachín (o matachín) es que son de ejecución recia debido a la gran parte de la influencia que han recibido de la cultura

chichimeca, ya decía don Jesús Quevedo que, para ejecutar algunos sones de esta danza, había que levantar la rodilla hasta la barbilla y los talones hasta las nalgas”.
La danza de Pardos, adquiere distintas características de acuerdo a los motivos con que es ejecutada, cuando es religioso, varia si es peregrinación, en plazas o en lugares cerrados, se inicia con una entrada solemne, ya caminando o bailando a lugar en que se va a realizar la ejecución colocándose en dos filas paralelas realizando una mudanza de saludo en forma de persignación, es decir, con la señal de la cruz. Las evoluciones van dependiendo de la figura en la que se está y a la que se van a dirigir, las inversiones de las filas casi siempre son hacia las mismas paralelas dejándolas de vez en vez en forma de media luna, una fila o las coreografías tradicionales del círculo, culebra, cruz y diagonales utilizando evoluciones muy creativas regresando casi siempre después de la evolución a la figura de origen siendo estas las líneas paralelas.
Esta danza cuenta con características que la hacen prácticamente única en su género independientemente de las versiones que se ejecutan, la de Miguel Auza o la de la Estanzuela, Nieves, Zac., por ejemplo, tienen una forma muy particular de finalizar cada son que consiste a veces la de compactarse replegándose hacia la parte posterior del espacio en que se baila de donde se apresuran danzando hacia el frente con pisadas fuertes y firmes acelerando su pisada y terminando con un remate con una señal al piso con el guaje y la jara.
En actos especiales al terminar su danza, y en forma de agradecimiento con quien les invitó, realizan una ofrenda a manera de saludo colocando a todos

sus anfitriones al frente de donde bailaron y en fila, van saludando a cada uno de ellos retirándose de ahí ejecutando una mudanza sencilla y vistosa. Ahora nosotros la hemos hecha nuestra en las festividades antes mencionadas y en las del Santo Patrón San Miguel Arcángel durante su novenario en las peregrinaciones para el efecto.
De los personajes principales de toda manifestación dancística, al menos en Zacatecas es el Viejo de la Danza.
El viejo, como le conocemos, no era el borracho bufón de la danza como se le quiere hacer parecer ahora en todas las variedades de danzas que existen en nuestro estado, debe ser el maestro, el que genera en los danzantes la responsabilidad de una actividad tan seria como es esta, es el que obliga a la sincronía y la disciplina necesarias para el mejor lucimiento de la actividad. Quien se gloríe de ser un buen viejo tendrá que contar con las características mencionadas, de otro modo será solamente un andrajoso, rústico borracho e innecesario personaje dentro de la danza. Porque a lo que hemos observado, aún, los que han hecho “estudios exhaustivos” presentan al viejo de la danza como lo describimos, una persona accesoria que sirve de “payaso” a la danza
cuando  esta no logra generar un interés a quien la observa y recurren entonces a lo grotesco y a lo absurdo.
El vestuario que se usa en Miguel Auza para para esta danza es un overol de tela gruesa y negra, cubierta con tiras de lámina galvanizada de 5 x 12 cms. (más o menos) las que simulan el plumaje de los pardos, y que, al movimiento,



hace un ruidito como el que hacen las aves al graznar. Va ceñido al cuello una mascada de color roja o amarilla y bajo el penacho un paliacate de color rojo, llevan huarache de tres agujeros amarrado por encima del copete.
Para la cabeza se usa un penacho con la forma de una cabeza de ave,(Pájaro Pardo)la que va adornada con cuentas de papelillo, generalmente a los pardos les atrae las cosas brillosas como medallas y collares, los mismo que si están a su alcance los hurtan llevándolos a sus nidos; y hojitas de lata como las del vestuario, así como adornos con espejitos a discreción.

Sonajas de guajes o bule. - es un guaje curado y hueco por dentro, relleno de semillas s e cas de huizache, al que se le incrustan púas de maguey y le sirven para originar un sonido nítido y suave al movimiento.
 Arco y flecha. - instrumento de guerra en otro tipo de variedad de danza de matlachín.

INVESTIGACION DEL PROFR. ARTURO DIAZ CRUZ
REFERENCIAS:  DON JUAN GARCIA ACOSTA
                              DON. MAXIMO SANCHEZ
                            ING. CESAR LARA BAÑUELOS

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